

Un pequeño pueblo leonés es la sede de uno de los museos más completos dedicados al mundo de la micología. El visitante podrá adentrarse en el fascinante universo de los hongos y las setas; conocerá su función en el equilibrio del planeta, su valor alimenticio, el equipamiento básico y necesario de un “setero” para ir a buscar setas y, como no, alguno de sus usos en la cocina.