

¿A qué sabe Gijón? Una de las preguntas que desarrolló la marca de ciudad, "Gijón, Asturias con sal", fue respondida por los creativos y diseñadores de BITTIA con una serie de piezas gráficas que se verán desde ahora en toda España. Antes, durante una semana, la ciudad se llenó de saleros en las farolas, en el suelo, de encuestadores en las calles, de gente que se preguntaba: ¿de qué va esto? Y esto iba de Gijón. De presentar una ciudad diferente para bien, capaz de reciclarse, de ser atractiva, de ser otro Norte del Norte, Cádiz del Cantábrico... Todo esto y más se contó a todos los que tuvieron ojos para ver y para no callarse en la calle, que hay que taparla con buen gusto y con buen humor como saben hacer los de Gijón.
Así que, pasito a pasito, salero a salero, llegó la hora de enseñar las cartas y todos los condimentos. Llegó el día de mostrar que aquella campaña de expectación desarrollada por BITTIA sobre una idea de CIAC era una frase sólida, sabrosa y soleada: "Gijón, Asturias con sal". Tras la multitudinaria presentación del 20 de octubre, colofón de la campaña callejera de expectación, llegó el momento de explicar al resto de España a qué sabe nuestra ciudad. ¿Quieren respuestas?
Sabe a saber saborear. A ganar el Norte sin perder la orientación, a estar atados sólo a la libertad, a empaparse de ¡holas! en cada esquina, a dorarse en el juego lento de noches y días. Sabe a descubrir quienes somos dejando de ser nosotros, sabe a todo y sabe a poco, sabe a sabiduría de siglos, sabe a sabernos en casa. Sabe a la tierra con un paraíso dentro de otro, donde la luz se hace de encargo sólo para tus ojos, donde los árboles tienen madera de sabios, donde los sabios tienen arrugas de árboles…
¿Otra más?
Sabores a la gabardina, sensaciones a la plancha, placeres a fuego lento, atardeceres a la marinera, salpicones de amor, princesitas que se comen sin reverencia previa. Aperitivos en presente continuo y futuro perfecto, digestiones de nostalgia, culetes inquietos, desayunos de Nordeste, bonitos que son preciosos, bocarte que es arte en la boca. Tiempo a la carta, café con pausa, horas sabrosas, minutos en su punto, días recién pescados, horas frescas. Todo para ti.