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¿Los políticos tienen miedo al Social Media?

Martes, 12 de abril de 2011

Publicado el 11 de abril en “Castilla y León económica”. Por Alfredo Vela.

La única respuesta posible es sí, y no me vengáis con el rollo de que generalizar es malo, que cierto es, pero no aplica. La afirmación “Los políticos tienen miedo al Social Media” es irrebatible, pero el problema no radica en el miedo que puedan tener, sino en cómo afrontan ese miedo. Es como lo de hablar en público, siempre nos causa temor, que se va superando con el tiempo, aunque seguro que conocéis a muchas personas que no lo han superado.

Si sois asiduos a Twitter, últimamente habréis visto hashtags como #nolesvotes, #eurodiputadoscarasduras, #leysinde, que seguro que a la clase política no han gustado, eso en el mejor de los casos, es decir, los políticos que tienen presencia real en los medios sociales (real de verdad, yo conozco a varios que las usan de manera adecuada, incluso no comulgando con sus ideas), porque me temo que el peor de los casos es aquellos que “pasan” de las redes sociales, o ni tan siquiera las conocen, que por desgracia es un número muy elevado, lo que dice poco de ellos.

A continuación voy a intentar resumir en 10 puntos, por qué creo que tienen miedo, qué deben de hacer para superarlo y el peligro que corren algunos al despreciar las redes sociales y no monitorizar que sucede en ellas:

1. El primer miedo es a decir lo que piensan en la red, ya que la disciplina mal entendida de los partidos coarta la libertad de expresión de sus miembros (sobre todo de puertas para fuera), y claro si a alguien se le va un tweet, en contra de la directriz del partido, se le puede caer el pelo. Así nunca conoceremos a las personas que hay detrás de los políticos, lo que es malo para ellos y para el resto de los ciudadanos.

2. El segundo miedo, meter la pata. La viralidad de la red hace que una metedura de pata corra como la pólvora, pero han de pensar que esa misma viralidad sirve para arreglar esa metedura de pata. Por cierto, la pata la metemos todos.

3. El tercer miedo, leer las críticas ácidas, corrosivas y a veces maleducadas. Entonces habéis elegido mal la profesión, ya que las críticas van a existir siempre, habrá que estudiar las que sean interesantes, pasar de las críticas estúpidas, pero siempre monitorizar lo que sucede, para poder actuar a tiempo.

4. El cuarto miedo, todo lo que se escribe en la red permanece a lo largo del tiempo. Vamos, que te da miedo cambiar de opinión con el tiempo, no cumplir una promesa electoral, decir digo donde dije Diego, qué mala pinta tiene eso, ¿no?

5. El quinto miedo, a decir NO, complicada cuestión, pero si un dirigente político solo sabe decir SÍ, tenemos un problema, hay que decir no cuando la ocasión lo merece, el decir siempre sí puede resultar más fácil, pero a medio y largo plazo es una catástrofe.

6. El sexto miedo, a la pérdida de intimidad, en las redes sociales se pierde la intimidad que quieres, igual que en la vida pública off line.

7. El séptimo miedo, a gustar más a la gente que mis superiores, a destacar. Si tienes ese miedo cambia de trabajo y consigue que tus superiores si se molestan porque le gustas más a la gente también lo hagan.

8. El octavo miedo, a descubrir que mis ideas y pensamientos están equivocados. Siempre se ha dicho que del error se aprende más que del éxito, el problema no es descubrir que estabas equivocado, el peligro es que no hagas nada al respecto.

9. El noveno miedo, a tener que dar la cara, no solo en épocas de elecciones sino siempre. Dar la cara es uno de los trabajos de un político, forma parte de su trabajo, incluso en momentos delicados como el caso de #eurodiputadoscarasduras, donde Twitter en unos minutos ha hecho cambiar de opinión sobre el “asuntillo” de los vuelos en turista o primera clase.

10. El décimo miedo, a tener que contestar sin un guión o sin un asesor que nos prepare el discurso, en Twitter con sus 140 caracteres y su velocidad, o dices lo que piensas rápido o se te ve el plumero.

El Social Media ha calado en la sociedad, y es un barómetro social imprescindible, medible y en tiempo real, despreciarlo o no utilizarlo es un riesgo que no se debe correr.

Por último con respecto a #nolesvotes, una reflexión: nuestro sistema actual consiste en votar a alguien que nos represente, no votar no es la mejor solución, primero habría que pensar qué otro sistema sería mejor e intentar implantarlo.

Un grupo asturiano en el espacio

Lunes, 11 de abril de 2011

Ya quedan pocos días para que la nueva canción que acompañará a los astronautas del Endeavour sea elegida. De entre las más de 1350 canciones participantes de todo el mundo, sólo 10 han sido pre-seleccionadas para someterse al veredicto del público. Todas las canciones escogidas pertenecen a grupos estadounidenses…¿todas? Sí, todas menos una.

Entre este selecto grupo ha conseguido colarse Sunrise Number 1, cuyos creadores, Stormy Mondays, son nada más y nada menos que de Oviedo, Spain. 

Las dos canciones más votadas, que serán anunciadas durante la misión, despertarán a los astronautas día tras día en el espacio.

Desde aquí, os animamos a votar su canción (sólo tenéis que hacer click aquí, buscar la canción bajo el título Sunrise Number 1, y votar tantas veces como queráis). Les vendrá bien una ayuda para mantener esa primera posición en la que ahora se encuentran.

Subid el volumen…¡os animará esta mañana de lunes!

Más información en su blog . Aquí también podéis encontrar la letra y su traducción.

Gmail Motion

Viernes, 1 de abril de 2011

Hoy nos despertamos con una curiosa noticia. Según fuentes de Google, dentro de muy poco podremos enviar e-mails a través de Gmail utilizando el lenguaje corporal. El producto, bautizado como Gmail Motion, pretende seguir el camino que han marcado en los últimos tiempos los mecanismos táctiles. Para ello, además del ordenador y la conexión a Internet, sólo necesitaremos una cámara Web y aprender algunos gestos básicos.

YouTube ha sido la plataforma escogida para presentar este revolucionario sistema. Un vídeo tutorial que nos enseñará los movimientos esenciales, desde cómo enviar un e-mail hasta cómo añadir los destinatarios.

Aunque no dudamos que esto pueda convertirse algún día en realidad, hoy, 1 de abril, es el April Fools Day en muchos países de habla no hispana, ¡atento a las inocentadas!

¿Ya has oído hablar del Perfil Socio-Tecnográfico?

Lunes, 14 de febrero de 2011

Por Ana Crespo

¿Alguna vez te has parado a pensar en cómo se desenvuelve tu público objetivo en Social Media? No, nos referimos sólo a determinar quiénes son o qué edad tienen. La pregunta correcta está enfocada a responder cómo se comportan nuestros clientes en el entorno Online. Es decir, ¿están realmente interactuando en las Redes?, ¿escriben habitualmente en blogs o simplemente se dedican a leer lo publicado por otros?

Para ayudarnos a contestar esta pregunta, Charlene Li y Josh Bernoff a través de su ya muy conocido libro El Mundo de Groundswell, nos ofrecen una clasificación, el perfil socio-tecnográfico, que ubica a los individuos en un escala de mayor a menor implicación en el mundo Online:

  • Creadores: aquellos usuarios que crean contenidos nuevos en la RED (mediante blogs, vídeos, música…)
  • Críticos: son los usuarios que publican opiniones sobre productos y los puntúan. También editan y participan en Wikis y foros.
  • Coleccionistas: etiquetan los contenidos según sus intereses y utilizan fuentes RSS.
  • Sociables: aquellos que participan en redes sociales.
  • Espectadores: leen los contenidos publicados por otros usuarios (en blogs, foros, opiniones…)
  • Inactivos: no participan.

Forrester, empresa de la que forman parte los autores, pone a nuestra disposición una aplicación para descubrir el perfil dependiendo del rango de edad, el país y el género.

perfil socio-tecnográfico

Ejemplo: gráfico resultante para España (sin especificar rango de edad o género)

¿Para qué nos sirve? Si descubrimos que entre nuestros clientes tenemos un porcentaje más alto de críticos que de sociables, quizá deberíamos olvidarnos de las redes sociales y añadir a nuestra página Web un sistema de puntuación de nuestros productos, con la oportunidad de compartir opiniones sobre su experiencia con nuestra empresa.

Debemos conocer el comportamiento de nuestro público objetivo en la Red para plantear una estrategia correcta, enfocada a facilitar la interacción con los usuarios. Una escucha activa y un análisis previo de la situación de nuestra empresa, la competencia y el contexto serán los primeros pasos a realizar antes de lanzarnos al entorno Online.

Si aún no sabes lo que es el Groundswell aquí os dejamos una pequeña definición: “es un fenómeno social que consiste en que las personas utilizan las tecnologías para intercambiarse lo que necesitan, sin recurrir a entidades tradicionales como las empresas”

“Archisílabos”, por Aurelio Arteta. En El País

Martes, 25 de enero de 2011

Algún lector habrá que recuerde la serie que aquí inicié ¡hace ya 13 años! y de la que este artículo es su tercera entrega. Me había empeñado en reunir esas palabras que se van incorporando al uso cotidiano del hablante y que, preferidas por su mayor largura o inventadas a fuerza de estirar el número de sus sílabas, bauticé como archisílabos. Aún siguen rodando, y con tal naturalidad que ya casi nadie reconoce ni usa el vocablo más corto del que procede o al que viene a suplir. Si entonces recopilé cerca de 200, ahí va otro buen puñado de archisílabos que quedaron sin mencionar.

Contagiados de la jerga empresarial, los discursos son cada vez más ampulosos y más faltos de ideas

No se hace caso a Orwell, que prefería las palabras cortas a las largas

Echemos la red en ese caladero de términos que nacen de pegar a otro la desinencia -ción. Así obtendremos la limitación en lugar del “límite”, la estimulación para indicar el mero “estímulo” (lo mismo que la incentivación ha dejado atrás al artificioso “incentivo”), la formulación por la “fórmula” o la capacitación en vez de la “capacidad”. La “compatibilidad” de funciones se dobla para algunos en compatibilización, ahí es nada. Somos objeto de actuaciones administrativas, es decir, de algo más que simples “acciones”. El médico nos da una citación y no una “cita” vulgar. En la calle no leemos “rótulos”, sino rotulaciones, de parecida manera a como el hombre del tiempo anticipa que habrá “lluvias”, sí, pero sobre todo precipitaciones.

¿Y por qué volver a los gastados “nombres” cuando tenemos a mano las denominaciones? A ver quién se contenta con una “característica” si puede pronunciar caracterización, o con un “enunciado” teniendo al lado una enunciación o con un rápido “contraste” estando ya dispuesta la contrastación. Les juego doble contra sencillo a que descubren por todas partes individuos con motivaciones, pero sin apenas “motivos”. Ya verán cómo la complementación acaba engullendo al “complemento”, la expoliación al “expolio” o la exterminación al “exterminio”. Quien esto firma ha escuchado renunciaciones en vez de “renuncias” y hace poco dio un respingo al enterarse de que una empresa había alcanzado una mejorización, que no “mejora”, de sus resultados. Rizando el rizo, en cierto impreso oficial se escribe exceptuación para señalar una “excepción”.

Los verbos ofrecen un buen pasto a la afición archisilabizadora. Ahora nos prestamos a referenciar, para no ponernos a “referir”, “aludir”, “citar” o “nombrar”, que son términos más humildes por más breves (y, en lugar de lo referido, etc., lo referenciado). O a regularizar, cuando a menudo lo propio sería “regular” y hasta “reglar”. O a sobredimensionar, para evitarnos “ampliar” o “exagerar”, lo mismo que hay que hostilizar al contrario que hasta ahora noslimitábamos a “hostigar”. No nos conformamos con el modesto “formar” lo que haga falta y recurrimos en cambio al conformar (y es que la conformación deja en la boca un regusto más rotundo que “forma”). El comportarse de un modo u otro ha vuelto casi ridículo al “portarse”, el desvincular debe prevalecer sobre el “desatar” o “separar” y penalizar exhibe el empaque que le falta a “castigar”. ¿Y aún no han oído recepcionar para dar lustre a los trillados “recibir” o “acoger”?

George Orwell ya sabía algo de este fenómeno y no dejó de denunciarlo en su día. Lo que pasa es que la regla que dictó para la buena prosa en inglés (“Nunca use una palabra larga donde pueda usar una corta”) parece que no vale hoy para el hablante ordinario de español. Ni siquiera para los sumos sacerdotes de la palabra pública, el político y el periodista. Contagiados de la jerga empresarial, solemos priorizar alguna tarea respecto de otras, porque no nos basta con “primar” esa tarea. Pero también nos conviene flexibilizar nuestras posiciones, que es como “adaptarlas” o “amoldarlas” a lo necesario, a fin de no tensionar -o sea, “tensar”- las cosas y evitar esos tensionamientos que antes eran “tensiones”. Que a nadie se le ocurra “interactuar” con otros, porque ahora se lleva interaccionar, ni “objetivar” una situación cuando está en sus manos objetivizarla. Les gustará saber que hay quienes se dedican a compartimentalizar sus trabajos. Y en cuanto me entere de qué significa modelizar o sustancializar, se lo cuento.

Llevo años indagando el misterio de que la gente, tan poco dada a vicios intelectuales, se pase el día disfrutando en medio de abstracciones como éstas que colecciono. Porque habrán notado que las personas ya no gozamos de “crédito” (salvo del bancario, en todo caso), sino de credibilidad, ni cometemos “faltas”, “delitos” o “deslices”, sino como mucho irregularidades. Donde antes se palpaba el “peligro”, ahora todo se carga de peligrosidad, lo mismo que el pedante ya no relata un “hecho” sino más bien una facticidad. ¿Qué había en nuestra relación personal, afectividad o un simple “afecto”?; y el temblor colectivo que aquel día nos invadió, ¿era de “emoción” o de emotividad? Cuando algún engranaje de nuestro organismo falla, ¿hemos sufrido una “disfunción” o suena mejor una disfuncionalidad? Quizá no me crean, pero hay estiramientos verbales que convierten al “significado” (ya travestido como significación) en pomposa significatividad y al “atractivo” de alguien o de algo en una atractividad irresistible…

No piensen que hemos agotado la cosecha de archisílabos. Se reproducen a diario. Cuando se informa de que una manifestación ciudadana tuvo un seguimiento de tantos miles, quiere decirse que suscitó una “respuesta” o “adhesión” así de numerosa; hay muchas comisiones llamadas de seguimiento porque esta voz le gana en sílabas a “control”, que es el cometido encargado a tales comisiones. Tampoco hacemos “méritos”, sino merecimientos, unos méritos más largos; y una “acogida” muda con frecuencia en acogimiento. Cualquier “aumento” del número de parados o de algún índice económico queda al instante transformado en incremento. Para no abrumarles, me aceptarán en fin que el adjetivo existente (y no digamos lo realmente existente) o está de más o equivale a “real” y “presente”. Claro que mi versión de todo esto, más que “aproximada”, resulta tan sólo aproximativa

Así las cosas, rebosantes de términos ampulosos, nuestros discursos se vuelven a un tiempo más largos de palabras y menos sobrados de ideas. Váyase lo uno por lo otro, dirán los necios, aunque me temo que lo uno busca tan sólo encubrir lo otro.

Glass, un programa para compartir comentarios. En El País

Lunes, 3 de enero de 2011

ROSA JIMÉNEZ CANO - Madrid – 03/01/2011

Joaquín Ayuso, uno de los pioneros de Tuenti, ha hecho un cambio de vida radical, aunque mantiene la esencia emprendedora. Su parte de los 70 millones de euros que pagó Telefónica por Tuenti la podría haber gastado en un deportivo y vivir la vida en California. Prefiere ir al trabajo en un viejo jeep y seguir creando en Los Ángeles. No olvida que su perfil fue el primero de la red social que impera en España, ni que empezó a escribir el código de una de las palabras más populares entre los jóvenes españoles, pero considera que, ahora, su guerra es otra. También con un factor social y donde la privacidad es relevante… pero centrado en el conocimiento.

Glass (www.writeonglass.com) parece una red social, de hecho en algunos aspectos funciona como tal, pero se centra en compartir y comentar lo que se considera interesante, relevante o digno de ser contado a la gente de un entorno determinado. Bajo el lema “escribe en un cristal”, Glass permite crear una conversación en cualquier página web, sin necesidad de enviar un correo.

Por ahora, como pasó en Tuenti, el servicio funciona por invitación y crea grupos de contactos según decida el usuario. Para usarlo, además de darse de alta hace falta instalar un plug-in (un complemento) en el navegador y funciona en Firefox y Chrome.

Glass, cristal en español, crea una capa intermedia, invisible, entre el usuario y el contenido, de modo que mientras se lee una noticia, por ejemplo, se puede abrir una ventana justo a la altura del párrafo, la foto o el vídeo que se quiera comentar. Es transparente, no afecta al contenido. Pero al mismo tiempo es privado, solo lo ven los contactos que se deciden. A partir del comentario inicial, en esa ventana emergente creada al mismo nivel visual del contenido a destacar se puede crear una conversación contextualizada, con enlaces, fotos o vídeos de YouTube que se incrustan directamente.

El siguiente paso son dos aspectos cuya combinación no deja de sorprender. Los móviles y la realidad aumentada. “¿Te imaginas estar ante un plato en un restaurante, hacer una foto del mismo y decirle a mi hermana que tiene que probarlo?”, comenta en una mezcla de fantasía y ensoñación, “digitalizar la realidad sería el último paso y gracias a los teléfonos avanzados, el geoposicionamiento y herramientas como Glass podremos ser más sociales, pero también más prácticos y compartir conocimiento, no solo aspectos lúdicos de nuestra vida. Podremos pasar de la anécdota a la experiencia”, añade.

La creatividad tecnológica, en su opinión, no solo está en San Francisco, Stanford o Palo Alto: “Desde Los Ángeles se pueden crear proyectos interesantes y con un coste aceptable”. Lo dice, precisamente, una persona que se reunía con compañeros de clase en una cafetería VIPS cerca de Nuevos Ministerios (Madrid) o que creó el club de inversión en Bolsa de ICADE. Su obsesión en este momento es la privacidad. “No se trata de ser paranoicos, sino de ser limpios y conscientes de qué estamos contando”, matiza. “La entrada tanto en Tuenti como ahora en Glass por invitación no es para crear una élite, sino para que cada cual se sienta seguro y con gente que conoce en el mundo real”.

Los votantes no se fian de las redes sociales

Viernes, 29 de octubre de 2010

Redacción. Puromarketing

Pese a que internet mantiene un crecimiento imparable en otros ámbitos de la sociedad, en política la comunicación online sigue siendo una asignatura pendiente. Esta es una de las conclusiones de la segunda entrega del estudio “Percepción de los electores españoles sobre la figura de sus alcaldes” realizado por la agencia Noline.

Aunque casi el 30% del electorado afirma que podría cambiar su opción de voto en las próximas elecciones municipales, sólo el 3% de los votantes declara consultar habitualmente webs de partidos y candidatos, frente al 70% de los electores que no las sigue de manera habitual.

Este escaso interés por la comunicación política en internet, podría cambiar en tiempos de campaña. En concreto, emplazando a los electores a las próximas elecciones municipales, el interés por herramientas digitales de comunicación se eleva hasta el 27% de los encuestados en el caso de las webs de los partidos políticos y del 23% para las webs de candidatos.

Con respecto a la participación de los políticos en las redes sociales, tan de moda hoy en día por el influjo de algunas campañas en otros países, el estudio presenta unos resultados que cuestionan la eficacia de las iniciativas actuales que se están llevando a cabo en nuestro país. Tan sólo un 5% de los electores está dispuesto a seguir a un candidato, frente al 76% de los votantes que señalan que seguramente no se harían fan de un político en su red social.

Respecto a otras herramientas de comunicación política en internet, los blogs y chat con candidatos recogen los más elevados índices de potencial participación por parte del electorado. Para los blogs, el 22% cree muy probable consultar blogs de candidatos para las municipales de 2011, mientras que un 11% opina lo mismo para chatear con alguno de los candidatos. En este sentido, los resultados para subscribirse a un Podcast recogen la participación más baja: un 3% califica como muy probable subscribirse a un podcast de un candidato.

Como vemos, a pesar de la baja predisposición de los electores hacia la comunicación política en internet, este medio se perfila como un gran aliado con un potencial de influencia interesante sobre la cuarta parte del electorado. Para que ello sea posible y la influencia sea efectiva, será necesario reinventar las acciones actuales y plantear una visión más integral de la comunicación

Plan E: un cartel de 1.500 euros y 12 m² para anunciar la compra de un ordenador

Jueves, 7 de octubre de 2010

VISTO EN: EL CONFIDENCIAL

La economía sostenible de José Luis Rodríguez Zapatero ha llegado a Momblona. Y por si alguno de sus 29 habitantes aún no se hubiera enterado, ahí está ese enorme cartel de 12 metros cuadrados, visible desde cualquier esquina de este diminuto pueblo soriano, para recordárselo.

La factura por la fabricación, transporte y montaje de la valla ha sido de casi 1.500 euros, algo menos de la mitad de lo que cuesta el proyecto anunciado: un ordenador portátil, con su correspondiente fax e impresora, para las oficinas del ayuntamiento.

El presupuesto del proyecto, pomposamente denominado “suministro de ordenador portátil y equipo digital de ofimática multifunción”, se elevó a 3.459 euros, y su plazo de ejecución fue de un mes. El contrato fue adjudicado a la empresa Copiadoras Digitales de Soria S. L., y desde el pasado 31 de marzo el Ayuntamiento de Momblona dispone de su flamante ordenador portátil… y de la enorme valla que lo publicita, que aún se levanta, para disgusto de los lugareños, en el número 2 de la calle Estrecha del pueblo.

Un funcionario municipal aseguró ayer a El Confidencial que el ayuntamiento ya ha solicitado a la empresa pública Tragsa, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, la retirada del molesto cartel. “Nuestro presupuesto es muy pequeño y no nos alcanza para quitar la valla”, asegura. Pero, por ahora, les han dado largas.

“No somos los únicos. En Maján, el pueblo que está al lado, también pusieron un cartel enorme para decir que iban a arreglar el alumbrado público. Y la obra sólo costó 1.700 euros, mucho menos que nuestro ordenador“, añade el funcionario de Momblona.

Un fondo de 5.000 millones

El ordenador portátil de Momblona ha sido financiado con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, aprobado hace ahora casi un año por el Consejo de Ministros como una suerte de Plan E bis y dotado con 5.000 millones de euros. Tanto el Plan E original como su secuela forman parte de la arquitectura de la Ley de Economía Sostenible, que el pasado 23 de septiembre salvó en el Congreso el primer escollo de su tramitación parlamentaria.

La estrategia para cambiar el actual modelo productivo y avanzar hacia una economía sostenible, es decir, “sólida y duradera en el tiempo”, como la definió Zapatero en diciembre de 2009, incluye un paquete de 20 grandes reformas. Entre ellas, “eliminar la burocracia y los trámites innecesarios” y “aumentar el empleo estable”. Dos objetivos que están muy lejos de haberse logrado en Momblona.