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	<title>Comentarios en: BELÉN ESTEBAN ¿ACADÉMICA?</title>
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	<description>Blog oficial del Grupo Bittia</description>
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		<title>Por: Pseudolus</title>
		<link>http://www.bittia.com/blog/2010/06/04/belen-esteban-%c2%bfacademica/comment-page-1/#comment-358</link>
		<dc:creator>Pseudolus</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 06:16:37 +0000</pubDate>
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		<description>Lo que vale para el periodismo podría aplicarse a casi cualquier gremio (al nuestro, sin ir más lejos). Sólo que en los medios se nota más.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Lo que vale para el periodismo podría aplicarse a casi cualquier gremio (al nuestro, sin ir más lejos). Sólo que en los medios se nota más.</p>
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		<title>Por: Marco</title>
		<link>http://www.bittia.com/blog/2010/06/04/belen-esteban-%c2%bfacademica/comment-page-1/#comment-355</link>
		<dc:creator>Marco</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jun 2010 11:38:34 +0000</pubDate>
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		<description>Personalizamos -customizamos, se dice hoy en día- el teléfono móvil -vamos, el móvil-, nuestro aspecto -bueno, el look-, nuestro cuerpo... Sí, señoras y señores, servidor se encontró en su día un letrero en uno de esos establecimientos donde uno va a hacerse tatuajes con el siguiente mensajes: &quot;Personaliza tu cuerpo&quot;. Es que es verdad que estos cuerpos de serie con los que venimos al mundo son muy aburridos e impersonales. Y en este contexto de personalización absoluta, de reducción de todo lo que me rodea a parámetros simples, cercanos, a mi gusto, a mi medida, a mi alcance... ¿acaso el lenguaje debería librarse de la quema?
Podremos lamentarnos, pero lo que ocurre es totalmente sintomático del tiempo que nos toca vivir. Un síntoma del hiperdemocratismo posmoderno. Ya no hay dioses, ya no hay maestros, ya no hay referentes. Ningún discurso prevalece porque no hay autoridad. Nuestro tiempo es el tiempo del ocaso de los modelos.
Recibimos infinidad de mensajes, pero todos los recibimos al mismo nivel. Y ese es el problema, que nos da lo mismo Belén Esteban que Víctor García de la Concha, director de la Real Academia de la Lengua.
Ocurre que en nuestro tiempo se produce una desinversión en el esfuerzo y el mérito necesario para crecer y aspirar a nuevos horizontes. Es más fácil utilizar escalas a nuestra medida para medirnos con el mundo. Y apreciamos esa reducción de las escalas como una disminución del valor.
¿Hablamos mal? ¿O hablamos como se habla en nuestro tiempo? ¿Estás dispuesto a quitar la foto de esa persona tan especial de la pantalla de tu teléfono móvil?
Como decía una de las personas que más me influyó: &quot;La vida, muchacho... la vida&quot;.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Personalizamos -customizamos, se dice hoy en día- el teléfono móvil -vamos, el móvil-, nuestro aspecto -bueno, el look-, nuestro cuerpo&#8230; Sí, señoras y señores, servidor se encontró en su día un letrero en uno de esos establecimientos donde uno va a hacerse tatuajes con el siguiente mensajes: &#8220;Personaliza tu cuerpo&#8221;. Es que es verdad que estos cuerpos de serie con los que venimos al mundo son muy aburridos e impersonales. Y en este contexto de personalización absoluta, de reducción de todo lo que me rodea a parámetros simples, cercanos, a mi gusto, a mi medida, a mi alcance&#8230; ¿acaso el lenguaje debería librarse de la quema?<br />
Podremos lamentarnos, pero lo que ocurre es totalmente sintomático del tiempo que nos toca vivir. Un síntoma del hiperdemocratismo posmoderno. Ya no hay dioses, ya no hay maestros, ya no hay referentes. Ningún discurso prevalece porque no hay autoridad. Nuestro tiempo es el tiempo del ocaso de los modelos.<br />
Recibimos infinidad de mensajes, pero todos los recibimos al mismo nivel. Y ese es el problema, que nos da lo mismo Belén Esteban que Víctor García de la Concha, director de la Real Academia de la Lengua.<br />
Ocurre que en nuestro tiempo se produce una desinversión en el esfuerzo y el mérito necesario para crecer y aspirar a nuevos horizontes. Es más fácil utilizar escalas a nuestra medida para medirnos con el mundo. Y apreciamos esa reducción de las escalas como una disminución del valor.<br />
¿Hablamos mal? ¿O hablamos como se habla en nuestro tiempo? ¿Estás dispuesto a quitar la foto de esa persona tan especial de la pantalla de tu teléfono móvil?<br />
Como decía una de las personas que más me influyó: &#8220;La vida, muchacho&#8230; la vida&#8221;.</p>
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